Grifaldo Toledo, Jorge

jueves, 2 de mayo de 2013

EL NUEVO HERMANITO (cuento para colorear)











- Me van a traer un hermanito de la protectora… Me van a traer un hermanito de la protectora… -repetía impaciente Bandy moviendo el rabito sin parar mientras caminaba arriba y abajo por el pasillo.

Estaba muy muy contento porque al fin podría jugar a perseguirse, a pasar la pelota, a esconder huesos, a ver quién ladra más fuerte y quién nada más rápido… y a otro montón de juegos que se inventaría con su hermanito.

No paraba de imaginarse cómo sería su hermanito...

Cuando por fin la puerta de la calle se abrió, Bandy corrió a saludar a su nuevo hermanito, pero sus papihumanos sólo traían un montón de bolsas y un transportín como el que usaba él cuando iba de viaje.
-¡¡Qué raro!! –se dijo Bandy- ¿Irá ahí mi hermanito? ¿Por qué no habrá venido andando?

Bandy se acercó a saludarlos mirando con curiosidad las bolsas… Había una cuna, un saco que olía a pienso, otro que olía a ¿arena?, una bandeja y otras cosas más que no sabía qué eran…




-¡¡Qué raro!! –volvió a pensar Bandy- Muy, muy raro…

Los papihumanos empezaron a sacar las cosas de las bolsas y colocaron junto a la ventana un palo enorme con una cueva encima y una pelota que colgaba de una cuerda…

-¿Para qué será? –se preguntó Bandy- parece un juguete…




Luego, llenaron la bandeja de arena y la pusieron junto a la lámpara…

-¿Y esta arena?... se parece un poco a la del parque… -pensó Bandy- ¿pero por qué la suben a casa?...

Y, por último, sacaron una cuna y dos cuencos que llenaron con agua y pienso…

-¡Eso sí que es para mi hermanito! –pensó entusiasmado.

Por último, los papihumanos dejaron el transportín junto a la mesa y abriendo la puerta le dijeron:

-Bandy, te presentamos a Beni, tu nuevo hermanito…




-Pero, pero, pero… ¡¡¿QUÉ ES ESTO?!! – dijo Bandy dando un salto- ¡¡SI NO SE PARECE A MÍ!!

-¿CÓMO VAMOS A JUGAR JUNTOS?- se preguntó preocupado- No tiene casi nariz, ni orejas largas… su rabito no se mueve como el mío y sus patitas delanteras no se parecen a las mías… -se lamentó.

Bandy no salía de su asombro, cuanto más lo miraba más diferencias veía:

-¡¡Ay va… y tiene bigotes… y sus ojos se hacen grandes y pequeños... uyyyyy qué raro esssss!!




Bandy no sabía cómo comportarse ante este hermanito tan distinto, así que decidió esperar a ver qué hacía Beni.

Beni se desperezó, miró con curiosidad el salón de su nueva casa y se acercó a oler la bandeja con arena…

-¡¡SABE USAR LA NARIZ, SABE USAR LA NARIZ!! –se entusiasmó Bandy.

Luego se acercó al palo de la cueva y apoyando las patitas en él se estiró todo lo largo que era y con las uñas empezó a rascar el palo con gran ilusión…

-¡Ummm… eso parece divertido! –pensó Bandy lleno de curiosidad.




Después, Beni olió su cuna y la de Bandy, que estaban juntas, se restregó en la pata de la mesa y tumbándose al lado del sofá metió sus pequeñas patitas delanteras por debajo y estirándose todo lo que pudo sacó una pelota enganchada en las uñas.

Entonces se acercó a Bandy y le dijo:

-¡¡Hola!! Toma, creo que es tuya, porque tiene tu olor...

-¡¡Hala!! -exclamó Bandy con la boca abierta- ¡¡Gracias!! Jo, llevo dos días intentando cogerla, pero no he podido...

-Jejeje -se rió Beni- eso es porque aunque tus patitas son más largas, las mías son mas delgadas y he podido meterlas muy adentro...




-Beni, ¿qué es ese palo que tiene una cueva arriba? -preguntó Bandy.

-Es un rascador para poder afilarme las uñas – contestó Beni mientra estiraba los deditos para enseñar sus magníficas uñas- Con ellas puedo subirme a los sitios y coger las pelotas y muchas otras cosas...

-¡Anda! ¿Entonces sabes jugar a la pelota? -preguntó entusiasmado Bandy.

- Pues claro, ¡¡me encanta!! -dijo Beni levantándose de un salto- ¡¡PÁSAMELA Y VERÁS!! -le pidió a Bandy.

-¡¡CÓGELA!! -gritó Bandy echando a correr...




Y entre carrera y carrera Bandy descubrió que ya no le importaba que Beni no tuviera orejas largas, ni que su naricilla fuera pequeña, y que aunque fueran diferentes se lo iban a pasar muy bien... Al final, agotados, decidieron descansar un ratito y echarse una siesta. Bandy se tiró en su cama y, entonces, se le ocurrió una genial idea...

-Beni, ¿quieres venir a dormir conmigo? -le preguntó a su nuevo hermanito- Mi cama es e-nor-me y cabemos los dos...

-¡¡Genial!! -exclamó muy contento Beni tumbándose a su lado.

Y así, Bandy y Beni pasaron su primera siesta de hermanos soñando con todos los juegos que les esperaban cuando despertaran...





En septiembre de 2012 tuve el placer de colaborar con la Asociación Abandonados con este cuento para su taller de pinta-cuentos, en la Feria de Asociaciones de Majadahonda a la que estaban invitados... y, además, tuve el gran placer de que mis personajes se hicieran "carne" a través de la pluma de Marcos Torres... ¿se puede pedir más?... pues sí, la de asistir al evento y que los niños que lo estuvieron leyendo y pintando conmigo me dijeran que les gustaba mucho...

Por eso he pensado no sólo en compartirlo aquí, sino en dar la posibilidad de que me podáis pedir el cuento para imprimir (es un pdf maquetado para impresión a doble cara)... Así que ya sabéis: si lo queréis mandadme un correo...



Publicar un comentario